Prensa

13/02/16: Entrevista a Javier Redondo Jordán, escritor, viajero y gestor cultural: “Estilo, corazón y esencia es lo que trato de dejar en cada palabra que escribo”

Fuente: La Comarca. Semanario independiente de Los Pedroches.
Texto: Emilio Gómez

La vida está llena de sueños cumplidos e incumplidos. Todos tenemos héroes y casi todos hemos soñado, alguna vez, hacernos amigos de ellos. Lo mismo le sucedía a Javier Redondo Jordán, quien un buen día tuvo la idea de proponerle a su escritor preferido, Fernando Sánchez Dragó, elaborarle y llevarle su página web. Así comenzó la historia literaria de este pozoalbense, quien no solo se ha ganado la confianza de Sánchez Dragó, sino la admiración de los grandes escritores del momento. Javier sacrificó su futuro como ingeniero de telecomunicaciones por su verdadera vocación, la de escritor.

Actualmente es director de la revista cultural Avuelapluma.com y creador de los Encuentros Eleusinos, unos cursos de pensamiento, literatura y espiritualidad en los que han participado importantes figuras intelectuales de nuestro país. Ha colaborado en publicaciones como elmundo.es, Vogue, Revista de Occidente y Clarín. De su primer viaje a la India nacieron sus libros de viajes. Es un escritor que busca historias anónimas y escondidas en cualquier lugar del mundo. No entiende la escritura sin viajes y sin un cuaderno que recoja esos momentos.

– La historia de su sueño comienza con su propuesta a Sánchez Dragó. ¿Cómo se la hizo llegar?
– De la única forma que se me ocurrió en aquel momento: enviándole un e-mail. Corría el mes de enero de 2005 y yo era un joven de veintidós años embriagado de literatura que ya había ganado algunos certámenes de cuentos. En aquella época estaban todavía todos los viajes por realizar y toda la gente interesante aún por conocer. Dragó reunía todos estos aspectos que yo anhelaba: la literatura, la vida bohemia y los viajes. Seguía sus programas en televisión y había leído algunos de sus libros. Con el descaro propio de la juventud, me apetecía conocerlo y pretendía que me prestara atención. Poco podía ofrecerle yo a un hombre que lo tenía todo, así que se me ocurrió que podría crear su página web oficial, que demandaría cierta implicación por su parte. El único modo que encontré para comunicarme con él fue mediante el e-mail que figuraba en los títulos de crédito de Las noches blancas, el programa que por entonces tenía Dragó en Telemadrid. Aun a sabiendas de que Dragó todavía escribía a máquina, de que criticaba internet y de que abominaba del teléfono móvil, le envié mi propuesta enmarcada en una carta de lector muy sentimental. Y surtió efecto. A los dos días me llamó por teléfono −desde un fijo− y ahí empezó todo.

– ¿Cómo se ganó su confianza posteriormente?
– Al principio me recibió con escepticismo. Yo le ofrecía hacer gratis un trabajo que otros cobraban a precio de oro. Simplemente a cambio de hacerme algo de caso. Poco a poco vio que mi trabajo era serio y constante, y un par de años después comencé a colaborar más estrechamente con él.

– Estar al lado de Sánchez Dragó le ha abierto las puertas de los círculos literarios de Madrid. ¿Son como los imaginaba?
– Gracias a mi labor he conocido a muchos escritores. Quizá por eso no suelo frecuentar los círculos literarios. Sería como llevarse trabajo a casa. A pesar de todo, de vez en cuando participo en tertulias, asisto a presentaciones de libros y voy a fiestas organizadas por alguna editorial. Sin olvidar que muchos de mis amigos son escritores.

– Su revista literaria está patrocinada por el Café Gijón, que es uno de los cafés más prestigiosos del mundo. ¿Cómo logró ese patrocinio?
– Avuelapluma.com es una revista de la que estoy muy orgulloso. El patrocinio del Café Gijón no es un patrocinio stricto sensu, sino un ribete de prestigio. Es un honor que el Café Gijón nos permita utilizar su nombre en el de nuestra revista −no hay ninguna otra publicación que pueda decir lo mismo−, y tratamos de estar a la altura de ese reconocimiento. Todo surgió porque, desde el primer momento, Dragó y yo escogimos el Café Gijón para organizar tertulias literarias con algunos escritores invitados, como Andrés Trapiello o Alberto Vázquez-Figueroa, entre otros. Paralelamente, el escritor Eduardo Martínez Rico −asiduo del Café Gijón− y yo decidimos unir fuerzas para dirigir la revista. Ambos conocíamos a José Manuel Escamilla, propietario del Café Gijón, de manera que todo sucedió de manera muy natural.

– ¿Cómo se imagina las tertulias de Café Gijón en la generación del 98 o del 27?
– Muy calentitas. (Risas) No es broma. Las tertulias surgieron porque los cafés eran los únicos lugares donde había calefacción en invierno. Así que siempre estaban llenos. En sus más de cien años de vida, por el Café Gijón ha pasado todo el mundo, desde personalidades de finales del siglo XIX como Galdós, Valle-Inclán o Ramón y Cajal, pasando por García Lorca o Jardiel Poncela antes de la Guerra Civil, hasta los grandes representantes de nuestra literatura de finales del siglo XX, como Fernán Gómez, Cela, Umbral y tantos otros. Incluso estrellas de Hollywood de dejaron caer por allí: Ava Gardner, Orson Welles, Truman Capote… Dicho sea todo esto sin ánimo de agotar la lista. Nombrarlos a todos sería imposible.

– Usted es escritor y viajero. ¿Desde dónde empezó su viaje y hacia dónde va?
– Creo recordar que mi primer viaje fuera de España fue, siendo muy pequeño, a Portugal o quizás Andorra. Desde entonces he viajado mucho, pero no sabría decir hacia dónde me dirijo. Con no perderme por el camino me basta. (Risas)

– ¿Cuáles son las ciudades de la luz?
– En mi libro Las ciudades de la luz (Cuadernos del Gallo, 2010) hablo principalmente de tres: París, Benarés y Pozoblanco. Aparte de que París y Benarés sean conocidas con ese sobrenombre −«La Ciudad de la Luz»−, entiendo por Ciudad de la Luz todo aquella ciudad que nos proporciona algún tipo de crecimiento en nuestro trayecto. En mi caso, cada una de esas ciudades ha aportado un pilar básico a mi obra, no sólo en este primer libro, sino en todo lo que he escrito después. París representa la ebriedad literaria y la belleza de la vida, es decir, el estilo; Benarés, el rigor mundano de la existencia y al mismo tiempo su cualidad mística, es decir, el corazón; y Pozoblanco, la intimidad y el regreso a la infancia, es decir, la esencia. Estilo, corazón y esencia es lo que trato de dejar en cada palabra que escribo.

– ¿Los Encuentros Eleusinos surgieron del Elixir de Juventud de Sánchez Dragó o del tirón que tiene el programa de Pablo Motos?
– Como todas las cosas, los Encuentros Eleusinos fueron fruto de muchas circunstancias convergentes. La chispa que prendió la mecha de los acontecimientos fue un programa de El hormiguero al que acudió Dragó, donde habló de las setenta pastillas de suplementos alimenticios que toma a diario. Como te decía antes, desde hacía años gestionaba su página web oficial, y al día siguiente de su aparición en el programa de Pablo Motos observé que las visitas a la web se habían disparado. Una semana más tarde, sin embargo, las cifras de las estadísticas no habían descendido. Eso me extrañó. Miré en qué sección se concentraban las visitas y me resultó interesante que lo hicieran, precisamente, en la sección del Elixir de Dragó. Eso me dio que pensar. Tal vez había una demanda de información no satisfecha. Hablé con Dragó sobre esto y le propuse retomar un viejo sueño que él tenía: fundar una especie de santuario iniciático en Castilfrío de la Sierra donde tiene desde hace años su retiro soriano. Yo no apuntaba tan alto: con un curso de fin de semana sobre espiritualidad y salud bastaría. A Dragó le pareció bien y me puse manos a la obra. Meses después, en julio de 2013, inaugurábamos el I Encuentro Eleusino en Castilfrío, que llevaría como título Corpore sano. Desde entonces hemos organizado nada menos que trece Encuentros Eleusinos no sólo en Castilfrío, sino en otros destinos como Ávila, El Escorial, Almagro, Kampot (Camboya) y Chaouen (Marruecos).

– ¿Cuál ha sido el paisaje más bonito que ha visto jamás?
– Cualquier ciudad costera cuando aparece, vista desde un barco, entre la bruma. Tánger, por ejemplo. Marruecos es un paraíso que tenemos a dos pasos y no sabemos valorarlo. La sensación de llegar a un lugar en barco no la supera nada.

– Ya sé que es difícil contestar esta pregunta, pero qué tiene la vida de muerte y la muerte de vida.
– Es el tipo de pregunta que uno responde en función de su estado de ánimo, así que si me preguntas mañana seguramente te diga otra cosa. (Risas) La muerte es uno de los temas recurrentes en mi obra y suelo tenerla muy presente en todo momento. «Carpe diem»: vive cada día como si fuese el último. Se suele confundir el significado de esta expresión, o al menos yo la interpreto desde un punto de vista menos frecuente. Vivir cada momento como si la luz estuviera a punto de apagarse no implica abandonarse a los placeres o a un nihilismo autodestructivo, sino hacer cada cosa, por pequeña que sea, siendo consciente de que quizá sea lo último que tus familiares y amigos recibirán de ti. Supongo que nadie quiere dejar una chapuza como último recuerdo de su paso por esta vida. Eso me convierte en un perfeccionista. Y eso no siempre es una virtud.

– ¿Es usted un solitario?
– Por carácter, tiendo a buscar los rincones, y en las conversaciones procuro escuchar en lugar de hablar. Eso no me convierte en un solitario. Además, vivo en pareja. Sin embargo, nunca he rechazado la soledad. Es más, siempre la he recibido con agrado cuando se ha producido. La soledad y la compañía son estados cambiantes, como el día y la noche, y poseen sus propias bondades. He viajado en soledad y en compañía, y ambos tipos de viaje son estimulantes. La soledad permite un mayor nivel de interiorización, fomenta las relaciones con los lugareños y otros viajeros, y, sobre todo, permite escribir sobre la marcha. Cada experiencia del viaje estando solo tiene una resonancia interior más intensa, porque uno puede recrearse en una determinada sensación, reflexionar sobre ella y finalmente plasmarla en papel o en cualquier otro soporte.

– ¿Cómo es su soledad?
– Mi soledad es la búsqueda constante de tiempo para escribir. La escritura es un oficio solitario que en la mayoría de los casos se ejerce en las horas que le roba uno a su tiempo libre. Así que mi soledad, cuando la consigo, suena como las teclas de un teclado.

– ¿Qué se llevó de Pozoblanco a Madrid?
– Muchas cosas. Entre ellas, la capacidad de asombro. Estoy muy orgulloso de haberme criado en una ciudad pequeña como Pozoblanco, y me gustaría hacer lo mismo con mis hijos cuando lleguen, ya sea en Pozoblanco o en una población de características similares. Creo que un niño debe ser sometido a una serie de etapas en las que vaya conquistando nuevos territorios que ensanchen paulatinamente su horizonte infantil. En mi caso, Madrid siempre fue mi objetivo ideal desde niño, y finalmente fue el destino donde cursé la universidad y el que supuso la ampliación definitiva de este panorama vital. Y esa capacidad de asombro a la que me refería al principio, ese anhelo a largo plazo, me parece que no los tienen quienes se han educado toda su vida en una gran ciudad.

– ¿Uno está volviendo a la infancia siempre o lo hace al final de su vida?
– Supongo que depende de cada uno. Que se vuelve a la infancia al final de nuestra vida es seguro. Todos sabemos que los últimos recuerdos que los ancianos conservan cuando todo lo demás se ha desvanecido es precisamente la memoria de la infancia y de las canciones infantiles. La infancia es ese estado edénico en el que vivimos sin miedo, en el que no se es consciente de la muerte, y termina justo en el momento en que aprendemos que somos como esa primera mascota que ha dejado de respirar, que algún día seremos nosotros los que dejaremos de hacerlo. Ése es el fin de la infancia. Cuando se acerca la hora de morir, se tiende a abrazar esa inconsciencia de la niñez. Es la pulsión de la vida tratando de levantar una muralla frente a la amenaza de la Parca.

– Es difícil encontrar literatura en un mundo tan politizado y contaminado.
– Requiere un trabajo de búsqueda, pero siempre aflora literatura de entre las ruinas. Eso tratamos de hacer con los Encuentros Eleusinos y con Libros con uasabi, el programa literario de La 2 de TVE en el que ejerzo de coordinador y documentalista. O en Revista de Occidente, donde de vez en cuando me honran publicando algunas entrevistas que hago a escritores que a mi juicio tienen cosas interesantes que decir. O en Avuelapluma.com, donde escribo críticas de literatura, de cine y de teatro. Muchas veces el arte no se muestra explícito, por eso, cuando lo descubres, es menester proclamarlo.

 

27/03/11: María Antonia Rodríguez recibe el Premio Solienses 2011

Fuente: solienses.com.
Texto: Antonio Merino


Juana Castro, María Antonia Rodríguez y Javier Redondo Jordán, los tres candidatos del Premio Solienses 2011

Con tiempo incierto, como suele en nuestras convocatorias, estábamos llamados a las 12 de la mañana para cumplir el rito anual de la entrega del Premio Solienses, ya en su quinta edición. La ermita de San Pedro de Añora lucía ya en todo su esplendor, dado el celo puesto por el Ayuntamiento en su acondicionamiento expreso para el acto. Y, poco a poco, comenzaron a llegar las gentes de Los Pedroches comprometidas con su cultura.

Allí estuvieron, por supuesto, representantes del mundo de las letras y las artes, como los escritores Juana Castro y Pedro Tébar (fieles a la cita, a quienes tanto les debe), Juan Bosco Castilla, Rafaela Redondo y Javier Redondo Jordán, así como Luis Romero, Cronista Oficial de Hinojosa del Duque, Antonio de Egipto, director editorial de El Páramo o el pintor viseño Nemesio Rubio. No faltaron miembros de asociaciones culturales, como Piedra y Cal o Guadamatilla, sociales, como Blas García, presidente de PRODE, o entidades culturales, como Juan Bautista Carpio, director del Museo Prasa Torrecampo y Francisco Godoy, director del Museo del Pastor de Villaralto. Del mundo de la empresa asistieron Daría Romero, de La Puerta Falsa, Javier Castro, de Belloterra, Antonio Arroyo, de Industrias Pecuarias de Los Pedroches, María Rubio, de El Palomar de la Morra, Patricio Moreno, de Ofiarpe, y Javier Latorre, de jamóndelospedroches.com.

Finalmente, encontramos a una nutrida representación de la política comarcal, como Baldomero García, alcalde de Pozoblanco, Dolores Sánchez, alcaldesa de Villanueva de Córdoba, Serafín Pedraza, Asunción Redondo y Emiliano Pozuelo, concejales de Pozoblanco (de PSOE, PP y PA respectivamente), María Nieves Moreno López, concejala de Cultura de Alcaracejos, Julio López, concejal de Cultura de Villanueva del Duque, Pedro de la Fuente, concejal de Turismo de Pedroche, María José Andrada, candidata socialista en Villanueva del Duque, y representantes de la ejecutiva local del PSOE de Villanueva de Córdoba, entre otros. Y, por supuesto y fundamentalmente, muchos otros amigos y lectores de Solienses que con su asistencia hacen que cada año esta convocatoria sea posible.

Comenzó el acto con la intervención de Bartolomé Madrid, alcalde de Añora, que se dirigió a los asistentes señalando la labor de Solienses en pro de la cultura en Los Pedroches, “cultura como elemento de debate y reflexión y generación de ideas, propuestas o proyectos que activan el desarrollo de las personas desde el ámbito más íntimo al colectivo, desde la coincidencia y la discrepancia”.

A continuación, yo mismo presenté el acto refiriéndome, en primer lugar, al significado sentimental que la ermita de San Pedro guarda para un grupo de noriegos que hicieron de ella, allá por los años 80, un “símbolo de reivindicación cultural”. Luego aludí a la necesidad que tenemos en Los Pedroches de contar con “cauces de expresión comunes, identidades en las que reconocernos y formas de relación con la cultura que nos satisfagan plenamente” y cómo el Premio Solienses quiere convertirse en un “rito anual” de la cultura en Los Pedroches que nos una y nos identifique.

En el acto de entrega del premio se encontraban también, lógicamente, los cinco miembros del jurado que otorgó el galardón: Angélica Cabello Cordero, José Fernández Gil, Juan Emilio García López, José Luis González Peralbo y Teodora López Caballero. En nombre de todos ellos intervino José Luis, quien describió la labor “árdua y reflexiva” del jurado hasta emitir su veredicto, dada la diversidad de las obras candidatas, y destacó la cada vez más abundante edición de obras de autores comarcales “unos ya consagrados y ampliamente galardonados, otros en estado de merecer y algunos mas todavía silenciosos, agazapados a la espera de su oportunidad”. Se refirió a la novela ganadora como “la obra más ambiciosa, de mayor calidad y la más lograda” de su autora.

Finalmente, tras hacerle entrega del arado romano de Ofiarpe que simboliza el Premio Solienses, Maria Antonia Rodríguez desarrolló una intervención simpática y ocurrente que inició, sin embargo, dedicando el galardón a su marido, convaleciente tras una reciente intervención quirúrgica. “Este premio me lo han dado a mí porque Juana Castro tiene muchos premios y Javier tiene mucho futuro, y yo no tengo ni muchos premios ni mucho futuro”, afirmó luego, arrancando así las sonrisas y aplausos del público. Felicitó al pueblo de Añora por acoger esta actividad, destacando el hecho de que esta localidad haya sabido defender su identidad (“la entrañable obstinación en ser ella misma”) a pesar de su proximidad a núcleos como Pozoblanco y Dos Torres. Con respecto al Premio Solienses, bromeó aludiendo al famoso discurso de Martin Luther King: “Yo he soñado que el Premio Solienses llegaba a ser tan prestigioso en el mundo entero que los escritores más famosos venían a vivir aquí a Los Pedroches por conseguirlo”. Finalmente, ensalzó la tierra de Los Pedroches y su gente, al considerar que tenemos “tesón y firmeza y solemos hacer de las adversidades algo bueno”.

Para terminar el acto, salimos a la Plaza de San Pedro donde tomamos una copa y degustamos el jamón de Belloterra, jamón ibérico de la D.O. Los Pedroches de la añada del 2008, la misma que consiguió el primer premio en el concurso de la feria de Villanueva de Córdoba de 2010. Y así, entre proyectos y buenos propósitos, nos abandonamos al dulce placer de la conversación sobre los temas de nuestra tierra y de nosotros mismos.

 

08/03/11: Café con… Javier Redondo Jordán

Fuente: solienses.com.
Texto y fotografías: M.A.C.


En el centro, Asunción Redondo, concejala de Biblioteca de Pozoblanco, y Javier Redondo Jordán esta tarde durante la tertulia

Esta tarde ha comenzado, con gran éxito, la actividad Café con… Candidatos al Premio Solienses 2011, organizada por la Concejalía de la Biblioteca Pública Municipal de Pozoblanco y destinada a los miembros de los Grupos de Lectura.

Asunción Redondo, concejala de este servicio municipal, ha comenzado su intervención agradeciendo a Javier y a los asistentes su presencia. Una vez manifestadas sus felicitaciones a Antonio Merino por el acierto de la convocatoria de estos premios y la proyección que están adquiriendo, procedió a la lectura de un texto del editor del blog de Solienses en el que deseaba a los lectores que estos encuentros “suponga una experiencia inolvidable, que os conduzca a vivir nuevas aventuras en los libros que escriben nuestros paisanos, a los que debemos agradecimiento por poner voz a nuestros sentimientos y a nuestras inquietudes más profundas”.

Javier Redondo Jordan, tras varios agradecimientos, inició su intervención con una mención al Día de la Mujer, reconociendo, como escritor, que está estadísticamente demostrado que la mayor parte de los lectores son mujeres, para las que pidió un aplauso como gesto de gratitud. Para abordar el comentario de su libro Las ciudades de la luz, partió de una breve introducción sobre la lectura desde varias cuestiones y premisas, como para qué sirve leer y la lectura es una forma inequívoca de comprender lo que nos rodea.

Con referencias a su infancia lectora y declarado devorador de libros, en Las ciudades de la luz, perteneciente al género de literatura de viajes, quiere rendir un homenaje a todos aquellos escritores que alimentaron su afición lectora de los que ha tomado claras influencias, no sólo de los grandes clásicos que están muy presentes en él, sino escritores como Mauricio Wiesenthal, Fernando Sánchez Dragó y Ándrés Trapiello, fuentes de inspiración de las tres partes en las que se estructura su libro: Paris, Benarés y Pozoblanco.

Tras una intervención que cautivó a los participantes por su tono reposado, el interés de sus reflexiones, sus experiencias vividas en los viajes acometidos, su cercanía y la sencillez y fluidez de la palabra, se inició un turno de preguntas con los asistentes que provocó un diálogo muy enriquecedor.

 

26/01/11: Las ciudades de la luz, candidata al Premio Solienses

Fuente: Diario Córdoba

La bámbola, de Juana Castro; Las ciudades de la luz, de Javier Redondo Jordán, y Hija de Sexto Mario, de María Antonia Rodríguez, son los libros candidatos al Premio Solienses 2011, que este año alcanza su quinta edición.

El premio está convocado por la web Solienses (www.solienses.es) y con él se premia a la mejor obra literaria publicada por un autor de Los Pedroches durante el año anterior, con el objetivo de promocionar a los escritores comarcales y fomentar la lectura de sus libros.

La bámbola, publicado por EH Editores, es el último poemario de Juana Castro, donde alterna poemas amorosos de tono irónico con otros referidos al mundo digital. En Las ciudades de la luz, editado por el Ayuntamiento de Pozoblanco en su colección Cuadernos del Gallo, Javier Redondo Jordán recoge impresiones y notas de viaje sobre sus estancias en París, la India y su regreso a Pozoblanco. Hija de Sexto Mario, publicada por la editorial El Páramo, es la nueva novela de María Antonia Rodríguez, que narra una historia de amor en la Roma corrupta del emperador Tiberio.


Javier Redondo Jordán, María Antonia Rodríguez y Juana Castro, candidatos al Premio Solienses

 

04/07/10: Audios de la presentación de Las ciudades de la luz

Fuente: Punto Radio Pozoblanco


La luz de Pozoblanco, Emilio Pozuelo, Javier Redondo Jordán y Pérez Zarco

Intervención de Emiliano Pozuelo y Pérez Zarco:

Intervención inicial de Javier Redondo Jordán:

Segunda parte de Javier Redondo Jordán:

 

01/07/10: El informativo de Canal 54 se hace eco de la presentación de Las ciudades de la luz

Fuente: Canal 54

 

30/06/10: Fotografías de la presentación de Las ciudades de la luz

Fuente: Punto Radio Pozoblanco

 

25/06/10: El Mirador del Teatro El Silo acoge la presentación de Las ciudades de la luz

Fuente: Córdoba Información

Su autor es Javier Redondo Jordán y es el primer volumen de la nueva etapa de los Cuadernos del Gallo que edita el Ayuntamiento de Pozoblanco

El Mirador del Teatro El Silo de Pozoblanco ha acogido la presentación del libro ‘Las ciudades de la luz. De París a la India con billete de vuelta’. En el acto, el concejal de Cultura, Emiliano Pozuelo, se refirió a la nueva andadura que los Cuadernos del Gallo inician con esta publicación y destacó que se pretende que la calidad sea la divisa de esta nueva etapa.

El profesor de Literatura y escritor, Juan José Pérez Zarco, fue el encargado de presentar al autor, que fue alumno suyo, y a su libro. Pérez Zarco explicó que, bajo su punto de vista, el libro de Javier Redondo Jordán bebe de dos grandes géneros literarios, la literatura de viajes y el género autobiográfico, de los que dio unas breves pinceladas de su desarrollo a lo largo de la historia.

También amplió las ciudades en las que se desarrolla el libro a cuatro. Así habló que Madrid significaría el viaje a la realidad; París al mundo de la cultura; Benarés a la religión, o más bien al negocio del espiritualismo, y, por último, Pozoblanco, el viaje a la intimidad, la familia, los recuerdos…, en fin, a la infancia.

Por su parte el joven escritor, Javier Redondo Jordán, habló de la influencia en su escritura de autores como Andrés Trapiello, Julio Llamazares o Borges, y fue desgranando una a una algunas de sus experiencias en las tres ciudades fundamentales por las que se desarrolla el libro.

Para Redondo Jordán, el título alude a la singular luz que alumbra, de forma distinta a cada una de las tres ciudades. El billete de vuelta simboliza también la conciencia de que todo tiene un final. El libro es, a la postre, una radiografía sentimental e intima de lo que los viajes, la vida en sí, transforman a la persona.

La ciudades de la luz viene prologada por Fernando Sánchez Dragó.

 

24/06/10: Cuadernos del Gallo cambia de imagen y apuesta por la calidad literaria

Fuente: El Día de Córdoba

La colección abre su nueva etapa con una obra de Javier Redondo Jordán

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Pozoblanco, Emiliano Pozuelo (PA), ha presentado la nueva imagen de los Cuadernos del Gallo, colección que edita el Servicio de Publicaciones del Consistorio. La nueva imagen muestra la figura de un gallo -símbolo de Pozoblanco- encerrado en un círculo, que será la marca que identifique la nueva etapa de esta colección que, según explicó Pozuelo, va a estar marcada por la calidad de las obras que se publiquen. Para ello, se ha nombrado una comisión formada por personas de relevancia de la vida cultural de Pozoblanco.

Junto a esta colección de los Cuadernos del Gallo, el Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento editará también la colección juvenil Primer Folio y la dedicada a investigación histórica que lleva el nombre de Ginés de Sepúlveda. El concejal de Cultura animó a asistir a la primera publicación de la nueva etapa de los Cuadernos del Gallo esta noche en el Teatro El Silo de la ciudad, una obra del escritor pozoalbense Javier Redondo Jordán.

 

21/06/10: Promo de Las ciudades de la luz

 

 

14/06/10: El joven viajero

Fuente: Blog de Pérez Zarco

El escritor que presentará Las ciudades de la luz el próximo 24 de junio, Pérez Zarco, ha comentado en su blog, El pisapapeles de Karlsbad, sus primeras impresiones derivadas de la lectura de la obra de Javier Redondo Jordán:

«Hace unos días, cuando ultimaba en la sala de profesores una presentación sobre el Libro de buen amor, sonó el teléfono; la conserje reconoció mi voz y dijo que tenía delante a un antiguo alumno que quería hablar conmigo. Le dije que lo hiciera pasar y salí a la puerta de la sala para recibirlo. Cuando lo vi a lo lejos, todavía delante de la ventanilla de recepción, pensé que mi hijo me había gastado una broma: la misma pinta, la misma barbilla de no afeitarse casi nunca, el mismo pelo descuidado, la misma forma de vestir. Cuando avanzó por el pasillo salí de mi espejismo. No era mi hijo, pero estoy seguro de que más de uno, al vernos juntos, lo hubiera creído.

»—Soy Javier Redondo Jordán, el de John Lennon. Quería verle para hablar un par de cosillas con usted.

»Lo hice pasar a la sala de profesores y lo invité a sentarse y a que se explicara. En poco más de cinco minutos me puso al día de su vida y del motivo de su visita: quería que le presentara un libro de viajes: París-Benarés-Pozoblanco, ciudades de la luz:

»—Claro, Pozoblanco, ciudad de la luz, por lo de las Industrias Pecuarias —bromeé.

»Le dije que sí, que presentaría su libro, a ciegas, sin saber de qué ni cómo iba, antes de leerlo. Pensé en el riesgo de encontrarme con un ferviente devoto que escribe su homenaje a la Virgen de Luna, o con ombliguismos pueblerinos y folklorismos rancios, incluso con desvaríos de un desequilibrado, con las memorias de un joven capillita o con los cuentos de un muchacho al que le han premiado algunas redacciones escolares, pero que escribe con faltas de ortografía, que no ha leído a Borges y que ni sabe quiénes son Bruce Chatwin o Paul Bowles, dos buenos escritores viajeros.

»Después salimos a tomar un café en una terraza y charlamos un rato de literatura; le pregunté también por qué se me presentó como “el de John Lennon”: una anécdota de clase, una cinta que le regalé con canciones del músico inglés.

»Esta tarde he comenzado a leer una copia del libro en pdf que me han hecho en la imprenta. En las cien páginas que he leído me he encontrado a un joven escritor con ideas propias y maduras que emprende un viaje a las ciudades de la luz, en busca de las palabras, de sí mismo, y de los otros, protagonistas también de este libro autobiográfico que tiene mucho de bildungsroman.

»He interrumpido la lectura con el autor ya en París, rindiendo homenaje a Oscar Wilde en el cementerio del Père Lachaise. Ya daré noticias cuando complete la lectura.

Pérez Zarco

 

10/06/10: Perez Zarco presentará Las ciudades de la luz, de Javier Redondo Jordán

El escritor Juan José Pérez Zarco, antiguo profesor de literatura de Javier Redondo Jordán, ejercerá de presentador de Las ciudades de la luz en el acto de presentación de la obra el próximo 24 de junio en el Mirador del Teatro del Silo en Pozoblanco.

JUAN JOSÉ PÉREZ ZARCO (Córdoba, 1956). Licenciado en Filología Hispánica, es profesor de Lengua Castellana y Literatura en el IES Los Pedroches de Pozoblanco y reside en la actualidad en Torrecampo. Ha publicado tres libros de poemas: Ítaca (1985), con el que ganó el premio de poesía Juan Bernier, Estado de cuentas (1994) y Estirpe humana (2007). Además, en la colección Cuadernos del Gallo ha publicado dos volúmenes de sus diarios, con los títulos de Diario de un poeta en paro (1998) y Suma y sigue. También ha colaborado con sus versos en los libros colectivos Los Pedroches. Instantáneas (2007) y Palabra compartida (2007). Su última obra publicada hasta el momento es A destiempo (páginas de un lector) (2009), una colección de artículos sobre obras y autores de la literatura universal.

Blog: pepeperezarco.blogspot.com

 

01/06/10: Fernando Sánchez Dragó prologará Las ciudades de la luz

Fernando Sánchez Dragó, afamado escritor y divulgador literario, ha escrito el prólogo de Las ciudades de la luz, de Javier Redondo Jordán. El libro saldrá a la venta el 24 de junio. He aquí un fragmento del texto de Dragó:

«El autor de Las ciudades de la luz es un escritor de raza, de cuerpo entero y de claro futuro [...]. Sus páginas están escritas con extrema pulcritud gramatical, sólido pulso narrativo, autoridad filosófica y exquisito gusto literario [...]. Me di cuenta enseguida de que Javier Redondo Jordán era un anacronismo, era de lo que ya no hay, era un superviviente llegado de épocas remotas e infinitamente superiores a las actuales, y era, por encima de cualquier otra consideración, un individuo lanzado a la aventura de la vida por el camino de la ilustración y adornado por toda suerte de atributos morales, emocionales, culturales e intelectuales.»

(Extracto del prólogo de Fernando Sánchez Dragó)

 

12/04/10: Presentación de los actos celebrados durante el Día del Libro de Pozoblanco

Los concejales de Educación, Asunción Redondo, y de Cultura, Emiliano Pozuelo, han presentado hoy los actos que tendrán lugar con motivo del Día del Libro en Pozoblanco. Al final de sus intervenciones, Emiliano Pozuelo ha informado de la publicación de Las ciudades de la luz como primera obra del nuevo rumbo de la editorial Cuadernos del Gallo:

«La comisión de publicaciones ha decidido ya los tres libros con los que abriremos esta nueva etapa de publicaciones municipales. La nueva colección de Cuadernos del Gallo contará con Las ciudades de la luz, de Javier Redondo Jordán, que sorprenderá a propios y extraños, pues este joven autor local nos ha cautivado a todos los miembros de la comisión, y estoy completamente seguro de que hará las delicias de todos aquellos aficionados a la lectura de nuestra localidad.»

Puede escuchar el audio de la intervención de Emilio Pozuelo a continuación:

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